martes, 24 de febrero de 2015

Torta de Manzanas, Naranja y Jengibre

Utilizando la receta básica de la torta de un huevo decidí experimentar con un licor de jengibre casero que me habían regalado hace un tiempo.


 
Torta Básica de 1 Huevo

Ingredientes

80 grs. de manteca
1 taza de azúcar
1 huevo
2 tazas de harina con 3 ctas. de polvo de hornear o 2 tazas de harina leudante
una pizca de sal,
1 taza de leche
2 o 3 manzanas cortadas en rodajas finas
vainilla, ralladura de naranja
un toque de jengibre en polvo o rallado
1 copita de licor de jengibre

Preparación

Batir la manteca con el azúcar hasta que esté cremosa, incorporar el huevo y la vainilla, la ralladura de naranja y el jengibre, añadir los ingredientes secos previamente mezclados alternando con la leche.
Macerar las rodajas de manzanas con el licor de jengibre y una o dos cucharadas de azúcar.
Verter la mitad de la mezcla en molde para torta enmantecado y enharinado, acomodar las manzanas con el licor y cubrir con el resto de la mezcla. Espolvorear la superficie con azúcar.
Hornear a fuego suave unos 50 minutos o hasta que al pinchar con un palillo, éste salga limpio.



El resultado fue una torta muy suave y húmeda por las manzanas saborizadas con el licor. Ideal para acompañar un té.

Muchas gracias Giulio por el licor de jengibre!!

martes, 4 de noviembre de 2014

Recorriendo la Toscana: Pienza, la "ciudad ideal".

En nuestro segundo día en la Toscana llegamos a Pienza. Dejamos el coche en un parking y nos dirijimos al centro histórico.
Pienza es una pequeña obra de arte situada en el corazón de una de las zonas de la Toscana más bella y elegante.
Surge del proyecto arquitectónico de un Papa Senés, el Papa Pio II que en el siglo XV decide de hacer de esta aldea un ejemplo de ciudad renacentista.
Quiso dar vida a su "ciudad ideal", un lugar en el que el hombre pudiera vivir en armonía consigo mismo y con la naturaleza. su idea fue la de incluir un centro renacentista dentro del viejo burgo medieval creando así el primer plano regulador de la historia.
El Papa encargó el proyecto a Rossellino, famoso arquitecto del período que gastando lo inimaginable creó una joya arquitectónica bellísima en medio de la nada.
Se cuenta que cuando el Papa recibió la cuenta de a lo que ascendía todo el proyecto se puso furioso, si bien toda la rabia se le pasó en cuanto llegó a Pienza y vio las maravillas que se habían levantado.


En 1996 obtuvo el reconocimiento de la Unescso como ciudad Patrimonio de la Humanidad, sigue siendo un ejemplo llegado hasta nuestros días de los cánones urbanísticos del Renacimiento en cuanto a la organización racional del espacio y a la perspectiva de las plazas y los palacios del siglo XVI.


A nuestro paso vemos prolijos patios con antiguas paredes de ladrillo perfectamente conservadas que se abren amables al caminante.


Todo en Pienza es encantador. Las fachadas en cálidos y suaves tonos amarillos y cremas. Ventanas con postigos de madera, balcones  o jardineras con flores. Barcitos con manteles a cuadros  para un almuerzo tranquilo....
Definitivamente sería feliz viviendo en un lugar como este.


La impresión que se tiene, caminando por las calles estrechas de Pienza, es la de un conjunto extremadamente perfecto y proporcionado, como si estuvieramos en una ciudad renacentista representada en una pintura maravillosa.


El Palazzo Piccolomini fue el palacio de verano del Papa y residencia de esta familia durante más de dos siglos.
Es llamado también Palacio Episcopal, se atribuye a Bernardo Rossellino, y se inspira en el Palacio Rucellai, obra del maestro León Battista Alberti.
De planta cuadrada, hecho en piedra decorada con almohadillado se levanta en tres pisos. Las ventanas del palacio con pilastras y columnas aparecen divididas  por los escudos de la familia en piedra con las enseñas apostólicas de oro y plata.
Dentro del palacio aparece un pequeño patio rectangular con loggia y un jardín, realizado según los dictámenes renacentistas.


 La Piazza Pío II, de forma trapezoide irregular, constituye el centro urbanístico y la referencia principal de la ciudad. La disposición de los adoquines en ángulo, acentúan la originalidad de la forma.
Las perspectivas geométricas, los impresionantes volúmenes de la Catedral y del Palacio Piccolomini y la cuidadosa distribución de los espacios en el centro del viejo burgo medieval son un notable testimonio del genio arquitectónico de la época.



 El Palacio Borgia se encuentra frente al Palacio Piccolomini, es llamado así porque fue donado por el papa al cardenal Rodrigo Borgia, su estrecho colaborador en la época, que más adelante será a su vez papa con el nombre de Alessandro VI y que fijó aquí su residencia.


 Al estar fuera de las principales vias de comunicación Pienza perdió importancia y fue despoblándose poco a poco coincidiendo con el proceso de la industrializacion italiana y dejando espacio a los pastores Sardos que en los años 60 compraron muchas de sus tierras y empezaron a producir el famoso queso Pecorino.


 Una constante de los pueblos de origen etrusco de esta zona, las murallas que los rodean y desde allí disfrutar el esplendor del paisaje con esas fantásticas vistas de la campiña toscana.


La concatedral de Santa María Assunta o Duomo de Pienza, es un curioso y delicado ejemplo de equilibrio de formas góticas y renacentistas y, en su interior, el tema mariano, predilecto del pontífice, se desarrolla gracias a los más importantes nombres de la Escuela de Siena.
El conjunto, que surge en el lugar de la antigua iglesia de Santa María fue pensado para ser incluido escenográficamente en la plaza principal de la ciudad.


 Nos detenemos a admirar  el paisaje del Valle D'Orcia, declarado patrimonio de la Humanidad en el 2004.

La vera bellezza toscana
Pienza es una delicia para visitar, uno de los lugares más hermosos de la Toscana. Además de la arquitectura típica de los pueblos de la zona, las flores y plantas hacen del paseo algo inolvidable.

domingo, 7 de septiembre de 2014

Londres, un paseo por Hampstead

Mayo 2014. Londres 7:30 AM
La mañana del segundo día amaneció soleada y con agradable temperatura. Me pregunto, dónde está el Londres lluvioso y frío que todos me han pintado?
 
Desde mi ventana
Con este sol y este clima, Federica, nuestra anfitriona en Londres, nos invita a conocer Hampstead, zona que pertenece al municipio ("borough") londinense de Camden.
Luego de recorrer en automóvil una pocas cuadras desde su casa en el barrio de
Primrose Hill en Camden, estacionamos y comenzamos nuestra caminata. 
Pasamos por un antiguo cementerio y nos fuimos internando en pequeñas y pintorescas callecitas. Son característicos del lugar esos los callejones estrechos que se escurren entre las casas.
En nuestro camino nos encontramos con una pequeña capilla católica. Caminamos entre casas de ladrillo visto, ventanas de vidrios repartidos y obviamente, el patio inglés. Con cañerías a la vista, fáciles para reparar. Todo prolijamente conservado y cuidado.





Hampstead es un auténtico village que no se conectó a la capital hasta 1860, cuando llegó hasta aquí la línea norte del ferrocarril. Está a unos pocos minutos a pie del mercado de Camden Town y de la estación de metro de Belsize Park. 
Es un barrio bohemio, construido en una colina desde la cual se mira la ciudad.
Hay más millonarios por metro cuadrado que en todo el Reino Unido y las casas están entre las más caras de Londres.

En este lugar han vivido muchas celebridades literarias, políticas y artísticas, como Karl Marx, H.G. Wells, Jacqueline du Pré, Agatha Christie, Ian Fleming, el general De Gaulle, entre otros. En la actualidad varios famosos como Hugh Grant, Robbie Williams, Jude Law y George Michael tienen residencias aquí.

Volvimos al coche para acercarnos al parque Hampstead Heath, más de 300 hectáreas con bosques y praderas. Es el parque más grande y antiguo de Londres. La ciudad compró el parque en el siglo XIX.
Es primavera, los rododendros y azaleas crecen naturales y enormes. Me asombró su cantidad y su tamaño.
Estamos inmersos en un paisaje de bosques, prados, estanques y lagos, que antiguamente fueron reservorio de agua para la ciudad.




Kenwood House, paradigma de la mansión inglesa del siglo XVIII, es un palacio campestre que se encuentra en la zona norte del parque Hampstead Heath. Actualmente es un museo pero su origen se remonta a principios del siglo XVII. Hacia 1700 fue ampliado con una orangerie, pabellón similar a un invernadero para el cultivo de plantas delicadas que era bastante común en los grandes palacios del norte de Europa.


Un oasis verde de paz con muchos senderos arbolados para caminar o pasear tranquilo en bicicleta.
Caminamos unos metros para llegar a la parte más alta del parque y tuvimos la mejor vista de Londres, tanto que está protegida por la ley.


La carteleria nos explica el paisaje como arte y el plano del parque. Por lo que vemos, el "Heath", como le dicen al parque la gente del lugar, es enorme...
Al lado de Kenwood house nos encontramos una sencilla casona de campo convertida en cafetería y bar. Sentados al sol, tomamos allí nuestro habitual cafecito de media mañana.



Los bancos de madera del parque tienen dedicatorias como ésta,"George & Eileen Storey together forever in Kenwood. Dearly loved and much missed by Ginny Sue Viv and all the family"
Recuerdan la escena final de la película Notting Hill, pues bien, fue filmada en este lugar.

Los bancos en fila que nos invitan a tomar un descanso para continuar.  



Nos despedimos del parque entre los senderos llenos de flores, después de haber disfrutado de una hermosa y soleada mañana. 


 

domingo, 24 de agosto de 2014

Torta muy económica de chocolate

En las épocas de crisis aparecen recetas como ésta.
Una torta de chocolate sin manteca, sin leche, sin huevo... y que, además de fácil de hacer, sea rica.
Cuando mis hijas eran chiquitas la solía hacer bastante seguido y les encantaba.
Hace poco la volví a preparar, les comparto la receta para que la prueben.




Ingredientes

 1 taza de azúcar 
 1 1/2 tazas de harina  leudante
 3 cucharadas de cacao en polvo 
 1 pizca de sal
 5 cucharadas de aceite
 1 cucharadita de vinagre 
 1 cucharadita de esencia de vainilla 
 1 taza de agua


Preparación

En un bol mezclar la harina con el azúcar y la sal. Añadir el cacao y volver a mezclar bien. En el centro se agregan los líquidos: el aceite, el vinagre y la esencia de vainilla. Finalmente se echa la taza de agua de a poco, mezclando todo cuidadosamente.
Se coloca la mezcla en un molde aceitado y enharinado. Cocinamos en un horno previamente precalentado a 180ºC durante 20-25 minutos.
Dejamos enfriar y desmoldamos. Cubrimos con azúcar impalpable.

También se puede rellenar con dulce de leche o mermelada, pero así sola es muy rica.