martes, 26 de marzo de 2013

Carta de despedida a un compañero de ruta...



 Les quiero compartir una carta, que no escribí yo pero me encantó. Es una manera diferente de despedir a tu automóvil.

Hace 8.5 años llegaste a la familia para compartirte con mi hermana.
Al principio íbamos solo por las calles con semáforos, y no subíamos rampas, me tuviste paciencia.
Hubo un tiempo que te lavaba seguido, pero viendo las publicidades de Ala, entendí que te divertías más estando sucio.
Una madrugada fuimos 9 arriba tuyo.
Solo me dejaste a pata 1 vez, y no fue por culpa tuya, fue negligencia del mecánico.
Otra vez, me dejaste subir 3 bolsas de cemento.
También probamos y entró una hormigonera de las perita.
Y 2 inodoros con mochila y un bidet!!! Casi que te hago casa.
Por 3 meses fuimos por ripio a 80 km/hs y te la bancaste.
Otra vez te puse a 160 km/hs en autopista y pensé que te me ibas a desintegrar.
Nos pararon 3 alcoholemias, de las que salimos airosos con un responsable 0.00
Un día lloraste porque te extirparon el stereo.
Otro día te pusiste contento porque tenías stereo nuevo, y con mp3!
Una vez nos tiraron una piedra en la ruta, y ni te inmutaste, seguiste firme.
Solo una vez te pinché la cubierta. Sí, fui yo pasándote por arriba de un palet con clavitos. Perdón.
Otra vez, también por mi culpa te hice andar una cuadra con el freno de mano puesto... lo siento era nuevita.
También te bancaste bastante bien mis problemitas de maniobra fina, que se le va a hacer... a veces pasa.
Hace un tiempo me ayudaste a mudarme.... no solo con la ropa sino con los muebles también. Mi flete preferido.
No viajamos mucho, es cierto, pero lo importante es el día a día.
Y sé que cuando me iba, me extrañabas, porque 2 veces te tuve que cambiar la batería por eso.
Otro día fui a denunciar a la policía que te habían  robado... pobrecito...Solo me había confundido dónde te había estacionado.
Te cuidé todo lo que pude... un 70% de los 54.000 km  anduviste con nafta premium.
Te pido disculpas por la vez que anduvimos con 15 libras en las cubiertas delanteras. Fue unos días nomás.
Siempre te gustó salir primero en los semáforos, si... fuiste bueno en rebajes y en picaditas.
Un día, no pude inflar un colchón inflable y me hiciste un lugar para dormir.
Me escuchaste decir las puteadas más espantosas del mundo... en el fondo, yo sé que te reías.
También nos reímos cuando quería ponerte una bocina con altoparlante para hacer la "bocina correctiva" o cuando te quería comprar una sirena como la de Slech Hammer.
Un par de veces me viste llorar, y otras estar muy feliz. Cantamos tanto juntos!!! con música y sin música.
Lloré cuando me confirmaron que te ibas.... tantas horas compartidas, tantas historias.
Pero lo más importante de todo, me diste LIBERTAD.
Siempre serás el primero.
Flor.

Come Back

1 comentario :

Cristian Sordoni dijo...

Excelente!!! Realmente emociona leerlo.
Ahora seguramente vendrá un reemplazo para ese amigo... pero como dice al final SIEMPRE SERA EL PRIMERO.